Buenos hábitos al momento de comer

No sólo importa lo que comes, sino también, COMO lo comes, en ese contexto nos interesa que PIENSES en lo que comes, disfruta tu comida, ya sea verduras, carnes… lo que sea, disfruta de la compañía de familiares, pareja, colegas y amigos.

Para lograrlo, te dejamos algunas recomendaciones:

1.     Comer sentado en la mesa

Es importante que la liberación de jugos gástricos se realice primeramente por la visualización de nuestros alimentos en la mesa y comience la digestión al ingerirlos, colaborando a que esto suceda manteniendo una postura vertical sobre la silla y una mesa libre de bacterias, sin suciedad. No comer en la mesa no se recomienda no sólo por la incomodidad de no tener dónde poner los cubiertos, platos, y la ensalada, sino por higiene, digestión y hábitos alimentarios. La falta de mesas hace que las personas adquieran malas posturas a la hora de comer. Esto sucede habitualmente en jóvenes universitarios quienes van a comer al patio en vez del casino, comiendo sentados en el piso o donde encuentren “comodidad”. Esto se trata de un distractor que hace que comamos sin cuidado, más rápido, sin pausas para masticar, ingiriendo porciones más grandes y alterando la cantidad de jugos gástricos requeridos para la digestión.

 2.     Demorar al menos 20 minutos en comer

El comer muy rápido tiene como consecuencia una mayor ingesta de alimentos, ya que nuestro organismo tiene un periodo de alrededor 20 minutos para liberar neurotransmisores al cerebro que nos den el aviso de que nuestro organismo ya tiene la energía necesaria, provocando la saciedad. Si comemos muy rápido podemos comernos todo lo que encontremos en el refrigerador o despensa durante ese período de tiempo, por eso es importante servir nuestras porciones y demorar 20 minutos en ingerirlas.

 3.     No tomar agua durante la comida

Entre menos agua mejor (durante la comida), ya que la digestión comienza al masticar. Es necesario ensalivar los alimentos, y el agua hace que traguemos los alimentos sin mezclarlos lo suficiente con saliva, por lo que tardamos más en digerirlos, teniendo como consecuencias desde la mala digestión hasta el aumento de peso.  Lo mejor es esperar 30 minutos después de comer y solo entonces tomar toda el agua natural que quieras,. Además es bien sabido que debemos consumir de 2 a 3 litros de agua al día para mantener nuestro organismo bien hidratado y saludable.

4.     Masticar bien los alimentos, y mezclarlos con saliva antes de deglutirlos

Entre más pequeña sea la porción y más triturado sea el alimento con una buena masticación se favorece la digestión, disminuyendo los riesgos de una digestión lenta favoreciendo el enlentecimiento del metabolismo, uno de los principales factores de riesgo del desarrollo de una malnutrición por exceso.

5.     Comer primero las ensaladas, y luego el plato de fondo

Esto ayudará por sobre todo a aumentar la sensación de saciedad debido a la función de la fibra contenida en las verduras provenientes de las ensaladas, aumentando la sensación de saciedad y mejorando la digestión.

 6.     No comer con distracciones como televisor, celular o diario

Come bien, si lo haces mirando televisión o prestando atención a otra cosa, no te darás cuenta de lo que comes ni de cuando estás satisfecho o satisfecha y por tanto, comerás más y peor, o no te hará el mismo provecho. ¿No te ha pasado lo de los bocaditos que la gente come casi por manía al ver televisión o cuando va al cine?.

 7.     Servir el plato antes de sentarse a comer y guardar la comida que quedó, evitando las repeticiones

Esto te ayudará a evitar comer de “gula”. O mejor aún, preparar con porciones la comida, no al “ojo”.

8.      Aprovechar de la compañía

Que aproveches a tu familia o compañía, no se refiere a que se hable y hable sin parar. Eso tampoco es beneficioso para tu organismo. Si estás comiendo la prioridad es comer, no hablar. Ojo, la “prioridad” no “lo único”, no hay que ser dogmáticos, no coman sin contestar ni a las preguntas que se les hace. Equilibrio ante todo y buenos hábitos asumidos de a poco.

9.     Establecer y respetar horarios fijos para cada comida

Hay que acostumbrar al organismo a horarios de alimentación favoreciendo una buena digestión, absorción de nutrientes y utilización de energía. Recuerda siempre que la idea es comer cada 3-4 horas.

10.  Hacer las comidas más originales y apetecibles

La monotonía en la mesa produce insatisfacción e induce al picoteo, es por eso que en Nutreduca siempre estamos ofreciéndote nuevas formas de presentar tus platos, con recetas ricas, innovadoras y por supuesto, saludables.

Fuente: www.nutreduca.cl 

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