Otros trastornos de alimentación: comedor nocturno y por atracones

Trastornos de alimentación NO especificados:

Estos trastornos predominan en pacientes obesos, pero es importante destacar que también puede desarrollarse en pacientes normopeso.

Corresponden a aquellos trastornos de alimentación que no cumplen con los criterios diagnósticos para anorexia ni bulimia. Esta categoría abarca a la mayoría de los pacientes que tienen trastornos de alimentación y es muy amplia y variada en sus presentaciones. Desde sujetos que mastican y escupen grandes cantidades de comida, sin deglutirla; hasta personas que cumplen varios criterios para bulimia nerviosa. El hecho que presentan algunas pero no todas las características que determina el criterio diagnóstico, no disminuye su trascendencia como trastorno alimentario, pues la sobreevaluación de la comida, de la forma corporal, del peso y la imagen, junto a la influencia sobre el desempeño en la vida diaria, corresponden a un trastorno de alimentación. Los desordenen mas frecuentes en los trastornos de alimentación asociados a obesidad, son el trastorno por atracones y el síndrome del comedor nocturno.

1.Trastorno por atracón:

Se puede entender un atracón como la ingesta de un gran volumen de comida en un determinado período de tiempo, acompañado de sensación de perdida de control. El atracón, por lo tanto, tiene 2 componentes fundamentales: gran cantidad de comida ingerida y percepción de descontrol.

En los pacientes obesos se puede observar la existencia de atracones aislados, como también de atracones como parte de este síndrome, que tiene especificado un número de episodios por semana establecidos por la DSM-IV, por lo que se excluye cuando se producen sólo de forma ocasional. Aún es subjetivo el  criterio establecido para el concepto de atracón, ya que es diverso y diferente para cada persona lo que se considera como una comida exagerada. Aún así, no deja de ser importante el concepto de atracón, ya que este trastorno tiene un impacto negativo sobre el funcionamiento psicológico y social del sujeto que la padezca, y si a esto le sumamos un desorden alimentarios, es muy fácil terminar desarrollando obesidad y sobrepeso.

La validación de este trastorno por atracón como un trastorno alimentario se basa en su relación a:

–          Influencia sobre un normal funcionamiento laboral y social.

–          Excesiva preocupación por imagen corporal y peso.

–          Asociación a psicopatologías.

–          Mucho tiempo realizando “dietas”

–          Historia de depresión y abuso de drogas/alcohol.

Los pacientes con trastorno por atracón tienen mayor grado de obesidad, mayor psicopatología asociada, inicio de obesidad a enfermedades más tempranas, como así mismo, el comienzo más precoz de uso de “dietas” para disminuir de peso. Es importante destacar que, si comparamos dos personas obesas, uno con trastorno por atracón y el otro no, quien lo padece consumen una mayor cantidad de calorías diarias, presentan peor calidad de vida y niveles significativamente mayores de comorbilidad psiquiátricas.

Estos son los criterios que hoy se utilizan para diagnosticar este trastorno son:

  1. Episodios recurrentes de atracones:

–          Comer durante un período de tiempo determinado (por ejemplo en un intervalo de 2 horas), na cantidad de comida que es considerada definitivamente más abundante de lo que cualquier persona comería en un período similar y en las mismas circunstancias.

–          Una sensación de perdida de control sobre la ingesta durante el episodio (sentir que no se puede parar de comer o que no hay control sobre la cantidad consumida).

  1. Los episodios de atracones se asocian a 3 o más de las siguientes características:

–          Comer mucho más rápido de lo normal.

–          Comer hasta sentirse desagradablemente satisfecho.

–          Comer porciones muy grandes sin sentir sensación física de hambre.

–          Comer en solitario por sentir vergüenza de la cantidad consumida.

–          Sensación de disgusto consigo mismo, sensación de culpa después de comer.

  1. Marcada sensación de incomodidad por los atracones.
  2. El atracón no se asocia en forma regular a conductas de tipo compensatorias: por ejemplo purgas, ayunos, ejercicio excesivo y no ocurre exclusivamente durante el curso de una anorexia.

2. Trastorno del comedor nocturno:

Presenta un patrón de ingesta de predominio vespertino/nocturno que altera el ciclo normal de sueño. Su cuadro característico es el de un paciente que ingiere una importante cantidad de las calorías del día después de la última comida, despertándose en la noche (insomnio) y anorexia matinal. No hay episodios de atracones; al despertar se ingieren alimentos de moderado contenido calórico, de composición alta en carbohidratos o carbohidratos más proteínas, y sin pérdida de control. Estos episodios representan un retraso del ritmo habitual de ingesta en un rango de 2 a 6 horas, el que interrumpe el ritmo de sueño, que está conservado. Es importante destacar que el paciente está completamente despierto, hay recuerdo del evento al día siguiente y no existe sonambulismo.

En forma similar al trastorno por atracones, este síndrome también se asocia a sobrepeso y obesidad, como también es más frecuente en paciente que solicitan tratamiento para bajar de peso.

Este trastorno no es exclusivo de los obesos, también esta descrito en personas de peso normal, pero se ha determinado que la presencia de síndrome de comedor nocturno se asocia a mayores índices de masa corporal.

Existen varias proposiciones para afinar los criterios diagnósticos, sobre todo en cuanto a establecer qué porcentaje de las calorías totales del día son consumidas en la noche o después de la última comida. En este punto se considera que hay variaciones de tipo cultural sobre el horario de la última comida del día, que dificultan llegar a un consenso.

Los criterios usados actualmente para identificar a un comedor nocturno son:

–          Un consumo de un 50% de las calorías totales del día en forma posterior a la última comida.

–          Anorexia o falta de apetito durante la mañana.

–          Despertar durante la noche (insomnio) e ingesta nocturna.

–          Duración de al menos 3 meses.

–          No cumplir con criterios de bulimia nerviosa o síndrome del comedor por atracones.

Tratamiento:

El tratamiento de estos trastornos, se enfoca desde el punto de vista multidisciplinario, tomando en cuenta los aspectos psiquiátricos, psicológicos y nutricionales. En  el tratamiento de pacientes obesos con algún trastorno, uno de los objetivos es disminuir o controlar episodios de atracones o comidas en la noche, mejorar el malestar psicológico asociado y considerar que es fundamental tratar su comorbilidad psiquiátrica.

La idea y foco del tratamiento se centra en identificar aquellos pensamientos y sentimientos que alteran la percepción que tiene el paciente sobre la alimentación, de la imagen corporal, del peso y de los atracones.

También existe la posibilidad de utilizar apoyo farmacológico que dependerá exclusivamente de la decisión del psiquiatra y del tipo de trastorno que se presente.

FUENTE: OBESIDAD Y TRASTORNOS ALIMENTARIOS [REV. MED. CLIN. CONDES – 2012; 23(2) 165-171]

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